{"id":423,"date":"2026-05-15T19:14:43","date_gmt":"2026-05-15T19:14:43","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.juliobrasa.com\/errores-cometi-creando-mis-primeras-empresas\/"},"modified":"2026-05-15T19:14:43","modified_gmt":"2026-05-15T19:14:43","slug":"errores-cometi-creando-mis-primeras-empresas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juliobrasa.com\/blog\/errores-cometi-creando-mis-primeras-empresas\/","title":{"rendered":"Los errores caros que comet\u00ed creando mis primeras empresas"},"content":{"rendered":"<p>Fundar la primera empresa es como tener el primer hijo: lo haces tan mal que despu\u00e9s te averg\u00fcenza acordarte. La segunda mejor. La tercera ya empieza a parecerse a algo. Y a\u00fan as\u00ed, sigues cometiendo errores nuevos durante a\u00f1os, porque los problemas que se rompen primero no son los mismos en una empresa de cinco personas que en una de cincuenta o de quinientas.<\/p>\n<p>Llevo varias empresas fundadas, cofundadas o adquiridas. Las primeras \u2014las que documento aqu\u00ed\u2014 me costaron entre todas una cantidad de dinero que prefiero no calcular, mucho tiempo, y dos amistades que se rompieron en silencio. Las lecciones, en cambio, valen m\u00e1s que el coste.<\/p>\n<p>Si est\u00e1s pensando en montar tu primera empresa, este art\u00edculo no te va a dar m\u00e1s motivaci\u00f3n. Te va a ahorrar dinero. Que es lo que de verdad importa cuando est\u00e1s dentro y nadie te avisa.<\/p>\n<h2>Error 1: los pactos verbales entre amigos<\/h2>\n<p>Mi primera empresa la mont\u00e9 con dos socios que conoc\u00eda desde la universidad. Repartimos el capital social a partes iguales, trabajamos sin contrato laboral durante los primeros meses, y firmamos los acuerdos importantes con un abogado de la familia de uno de los socios que normalmente llevaba divorcios. Si lees eso ahora, todos los errores futuros est\u00e1n ya escritos en esa frase.<\/p>\n<p>Lo que pas\u00f3 despu\u00e9s es lo previsible: a los pocos meses, las aportaciones de tiempo empezaron a desigualarse. Uno ten\u00eda pareja con hijos peque\u00f1os y operativamente no pod\u00eda dedicar lo mismo que los otros dos. No hab\u00edamos pactado qu\u00e9 pasaba cuando eso ocurriera. Lo discutimos en una reuni\u00f3n inc\u00f3moda. Lo medio acordamos verbalmente. Lo dejamos correr.<\/p>\n<p>A los meses siguientes lleg\u00f3 un cliente importante. Discutimos c\u00f3mo se repart\u00eda el beneficio del proyecto: \u00bfpor horas trabajadas?, \u00bfpor capital aportado?, \u00bfpor qui\u00e9n lo trajo? No hab\u00edamos pactado eso tampoco. Otra reuni\u00f3n inc\u00f3moda. Otro acuerdo verbal. Otra ronda de tensi\u00f3n que se qued\u00f3 debajo de la alfombra.<\/p>\n<p>Al cabo de un a\u00f1o, la empresa generaba dinero, pero los tres ya no nos habl\u00e1bamos en condiciones. El socio que aportaba menos tiempo exig\u00eda igual reparto. Los otros dos quer\u00edamos diluirlo proporcionalmente al esfuerzo real. Sin pacto de socios firmado en serio, sin abogado mercantilista de verdad, sin mecanismo de salida claro, todo se convirti\u00f3 en una negociaci\u00f3n emocional que dur\u00f3 meses. Cuando se cerr\u00f3, hab\u00edamos perdido m\u00e1s en abogados y tiempo que lo que habr\u00eda costado contratar un pacto de socios serio el d\u00eda uno.<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n, en una frase: el pacto de socios se firma cuando no hay nada que repartir. Cuando hay dinero, ya nadie firma nada bien. La gente cambia. Los pactos no. Y el amigo de toda la vida no se enfada si firmas, se enfada si no firmas y luego hay que repartir.<\/p>\n<h2>Error 2: levantar producto sin validar la demanda<\/h2>\n<p>La segunda empresa la hice mejor. Pacto de socios firmado, contrato laboral desde el primer mes, abogado mercantilista de verdad. Pens\u00e9 que ya ten\u00eda el m\u00e9todo.<\/p>\n<p>Comet\u00ed el error opuesto: organizamos todo bien pero no validamos si alguien estaba dispuesto a pagar por lo que \u00edbamos a construir.<\/p>\n<p>Pasamos meses levantando producto bas\u00e1ndonos en lo que <strong>cre\u00edamos<\/strong> que quer\u00eda el mercado. Habl\u00e1bamos con potenciales clientes, s\u00ed. Nos dec\u00edan que era \u00abinteresante\u00bb, tambi\u00e9n. Lo que no hac\u00edamos era pedirles que firmaran un compromiso de compra antes de que existiera el producto.<\/p>\n<p>Cuando el producto estuvo listo, descubrimos lo que cualquier libro de Lean Startup habr\u00eda predicho: la gente que te dice \u00abqu\u00e9 interesante\u00bb en una reuni\u00f3n no es la misma gente que te firma una factura. Tuvimos producto, equipo y oficina, y los primeros clientes pagando entraron mucho m\u00e1s despacio de lo que la cuenta de resultados pod\u00eda soportar.<\/p>\n<p>Pasamos casi un a\u00f1o reorientando el producto hacia donde s\u00ed hab\u00eda demanda. Funcion\u00f3 parcialmente \u2014ah\u00ed salvamos la empresa\u2014 pero el tiempo perdido equivale al dinero perdido. Si hubi\u00e9ramos hecho cinco pre-pedidos antes de empezar a construir, nos habr\u00edamos ahorrado meses de desarrollo y la cuesta arriba de tener que pivotar con caja menguante.<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n: antes de levantar producto, vende. Si nadie te firma un compromiso de compra, nadie te va a pagar despu\u00e9s. No hay excepci\u00f3n a esta regla. Que tu cu\u00f1ado, tu amigo del gimnasio o tu antiguo jefe digan \u00abyo lo comprar\u00eda\u00bb no cuenta. Cuenta solo el dinero o el compromiso firmado.<\/p>\n<h2>Error 3: ignorar la concentraci\u00f3n de clientes hasta que explota<\/h2>\n<p>La tercera empresa la hice mejor todav\u00eda. Pacto de socios, validaci\u00f3n de mercado con pre-pedidos, contrataci\u00f3n medida, cashflow vigilado semanalmente. Tres aciertos seguidos. Pensaba que ya ten\u00eda el m\u00e9todo refinado.<\/p>\n<p>Y comet\u00ed un error nuevo: concentraci\u00f3n de clientes.<\/p>\n<p>Un porcentaje desproporcionado de la facturaci\u00f3n ven\u00eda de un pu\u00f1ado de cuentas. Lo ve\u00edamos. Lo med\u00edamos. Lo coment\u00e1bamos en cada reuni\u00f3n mensual. Y no actu\u00e1bamos.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no actu\u00e1bamos? Porque diversificar requiere invertir en captaci\u00f3n que tarda meses en madurar. Y todos los meses prefer\u00edamos meter ese presupuesto en cosas que pagaban resultados a treinta d\u00edas. Es una trampa cognitiva cl\u00e1sica: lo urgente come a lo importante hasta que lo importante explota en tu cara.<\/p>\n<p>Explot\u00f3. Uno de los clientes grandes cambi\u00f3 de proveedor por razones que no ten\u00edan que ver con nosotros. Perdimos en un mes un porcentaje cr\u00edtico de la facturaci\u00f3n. Tardamos demasiado en sustituirlo. Mientras tanto: despidos, recortes, deuda corta plazo a inter\u00e9s malo, conversaciones dif\u00edciles con el equipo. Casi quebramos.<\/p>\n<p>Sobrevivimos por una mezcla de suerte y l\u00ednea de cr\u00e9dito que ten\u00eda guardada de antes. No fue m\u00e9rito. Fue mitigaci\u00f3n de da\u00f1os sobre algo que llevaba meses siendo predecible.<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n, esta s\u00ed cara: la concentraci\u00f3n de clientes mata m\u00e1s empresas que la falta de financiaci\u00f3n. Si un solo cliente pesa m\u00e1s del quince o veinte por ciento de la facturaci\u00f3n, esa es tu prioridad operativa n\u00famero uno. No el pr\u00f3ximo desarrollo. No el pr\u00f3ximo cliente grande. Bajar la concentraci\u00f3n. Las urgencias del negocio diario te dir\u00e1n que no es prioritario hasta el mes que se cae el cliente concentrado. Para entonces ya es tarde.<\/p>\n<h2>Lo que vi en los tres errores<\/h2>\n<p>Hay un patr\u00f3n com\u00fan en los tres errores que solo entend\u00ed mucho despu\u00e9s:<\/p>\n<p><strong>Los tres errores eran predecibles y evitables.<\/strong> No eran \u00abmala suerte\u00bb. No eran \u00abel mercado\u00bb. Eran cosas que cualquiera con un poco de experiencia me habr\u00eda avisado. Yo no ten\u00eda a nadie a quien preguntar. O lo ten\u00eda y no preguntaba.<\/p>\n<p>El ant\u00eddoto al fundador en una isla es uno solo: un mentor que haya cometido tus errores antes. Pagado o gratis. Cliente o amigo. Inversor o asesor. Lo que sea. Pero alguien que cuando le cuentes que el cuarenta por ciento de la facturaci\u00f3n viene de un cliente te diga \u00abesto te va a matar, arr\u00e9glalo ahora\u00bb, en vez de \u00abinteresante, sigue cont\u00e1ndome\u00bb.<\/p>\n<p>Yo tard\u00e9 demasiado en tener un mentor real. Las primeras empresas las hice sin red. La diferencia entre tenerlo y no tenerlo no es un consejo puntual: es la velocidad a la que detectas que est\u00e1s cometiendo un error. Sin mentor, lo detectas cuando explota. Con mentor, lo detectas antes y todav\u00eda puedes corregirlo.<\/p>\n<h2>Qu\u00e9 har\u00eda diferente si volviera al a\u00f1o uno<\/h2>\n<p>Tres cosas, en orden de impacto:<\/p>\n<p><strong>Mentor desde el d\u00eda cero.<\/strong> Pagado, gratis, lo que sea. Alguien que mire tu negocio con la frescura del que no est\u00e1 dentro. La frescura del externo vale m\u00e1s que diez horas de tu propio an\u00e1lisis interno.<\/p>\n<p><strong>Pacto de socios firmado antes que el logo.<\/strong> Antes que la web. Antes que las tarjetas. Lo primero que se firma es qu\u00e9 pasa cuando alguien deja de aportar lo mismo. Si te parece raro plantear esto al principio, espera a verlo cuando la empresa empieza a generar dinero. Ser\u00e1 peor.<\/p>\n<p><strong>Validaci\u00f3n con compromiso firmado.<\/strong> Si no consigues que un pu\u00f1ado de personas te firmen una intenci\u00f3n de compra antes de levantar producto, no es producto: es hobby caro disfrazado. Y los hobbies caros, en una empresa, son la forma m\u00e1s r\u00e1pida de quemar capital propio o ajeno.<\/p>\n<h2>A quien est\u00e1 fundando ahora<\/h2>\n<p>Si est\u00e1s en los primeros doce meses de tu primera empresa, te garantizo que est\u00e1s cometiendo al menos uno de los tres errores de arriba ahora mismo. Probablemente sin darte cuenta. La parte cruel del emprendimiento es que los errores se ven claramente solo despu\u00e9s, cuando ya tienen consecuencias.<\/p>\n<p>No es para deprimirte. Es para que mires. Diez minutos hoy mirando con honestidad la concentraci\u00f3n de clientes, la claridad del pacto de socios y la demanda real validada del producto te pueden ahorrar lo que a m\u00ed no me ahorr\u00e9.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l de los tres errores te suena m\u00e1s? Cu\u00e9ntamelo en comentarios. A veces decirlo en voz alta ya es media soluci\u00f3n, y otras veces alguien que pas\u00f3 por ah\u00ed te puede ahorrar los meses que a m\u00ed me costaron.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Sobre el autor:<\/strong> Julio Brasa fund\u00f3 y vendi\u00f3 Sered Hosting a Miss Group. Hoy dirige Grupo Novalca, un holding con presencia en hosting, turismo rural en Galicia, hosteler\u00eda en Punta Cana y proyectos de IA aplicada a PYMEs.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fundar la primera empresa es como tener el primer hijo: lo haces tan mal que despu\u00e9s te averg\u00fcenza acordarte. La segunda mejor. La tercera ya empieza a parecerse a algo. 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